Howard Gardner en su libro “Educación
artística y desarrollo humano” propone una serie de ideas para comprender la función y evolución de la educación
artística y el desarrollo humano.
El objetivo es examinar todo
lo que los psicólogos han descubierto acerca de los principios que rigen el
desarrollo de los seres humanos, prestando atención a los estudios que sugieren
principios en el área artística.
Se tratan aspectos como la consideración
del ate dependiendo de las diferentes etapas, dependiendo de la sociedad. Un dato
destacable es que en EE.UU. lo más importante es dejar al niño que exprese sus
sentimientos y emociones libremente.
Finales del siglo XIX, los
investigadores trataron las etapas o fases de desarrollo a través de las que
cada individuo normal pasa en el curso del crecimiento mental, físico, social y
emocional. Piaget (1970) estableció gran parte de los métodos observacionales y
experimentales para el desarrollo infantil que hasta la fecha siguen siendo
ampliamente utilizados.
Casi todos los especialistas
importantes en el área del desarrollo cognitivo humano han coincidido en que un
individuo desarrollado es capaz de pensamiento lógico racional. Las capacidades
del adulto maduro las define como las de un ordenador capaz de solucionar
razonablemente problemas al enfrentarse con un mundo de objetos físicos.
Más recientemente surgió una
corriente impulsada por Nelson Goodman (1968,1978), Ernst Cassirer (1953,1957)
y Susanne Langer (1942) basada en estudios filosóficos, que se interesó
especialmente en las capacidades de utilización de símbolos. Se prestó atención
a las facultades que empleaban símbolos aislables y fácilmente manipulables.
Consideraban la lógica como el ideal de simbolización por la claridad de sus
reglas, y el lenguaje se reconoció como una forma simbólica humana fundamental.
Goodman (1968) presentó un
conjunto de criterios sintácticos y semánticos de notacionalidad. Se interesaba
por las aportaciones psicológicas de los diferentes símbolos, ya que podían apelar
a diferentes clases de habilidades de utilización de símbolos por parte de los
seres humanos y podían tener consecuencias educativas en las artes. Con este
propósito nace el Grupo de Desarrollo, que vincularon el análisis de Goodman
con los enfoques de Piaget. En este enfoque, la habilidad artística está
relacionada con la manipulación de símbolos, saber leerlos o descodificarlos
representa la participación significativa de la percepción artística. Otro
punto de este enfoque es que ningún sistema simbólico es inherentemente
artístico o no artístico: más bien los sistemas de símbolos se movilizan con
finalidades artísticas cuando los individuos explotan esos sistemas de modos
determinados y en función de determinados fines.
Los investigadores
pertenecientes al Proyecto Cero examinaron tres aspectos de los niños en las
artes visuales: la percepción, la conceptualización y la producción y el
resultado fue que los niños se desarrollan mucho más rápido durante la temprana
infancia. El nivel que tiene un individuo en comprensión de las artes depende
de la interacción que hay tenido en este campo, de manera que podemos mejorar
la comprensión artística fomentándolos en la involucración del tema.
El dibujo de un niño de dos
años de edad consiste principalmente en garabatos. A los tres o cuatro años de
edad comienzan a adoptar un modo figurativo. Esto no es, sin embargo, un
proceso universal de maduración (según Alland), sino más bien una influencia
cultural. En algunos casos, los niños se contentan jugando con la forma y no le
atribuyen significado. Entre los cinco o seis años comienzan a organizar los
objetos, generalmente empleando una línea horizonte. En la etapa escolar se
vuelven más convencionales. Valoran más las obras que presentan realismo
fotográfico.
Existen afinidades entre el
dibujo infantil y el del artista adulto. Ambos desean explorar libremente,
trabajar durante horas sin necesidad de recompensa o estímulo exterior.
Piaget divide el desarrollo
del niño en cuatro partes, el primero es el conocimiento intuitivo que
evoluciona durante el primer año de vida adquiriendo una gran cantidad de
conocimiento, el segundo es el conocimiento simbólico de primer orden que es la
precondición para el conocimiento notacional (escritura, escritura musical,
gráficos, etc.) y por último está el conocimiento disciplinario formal,
(ciencias, historia, literatura, etc.) Además aparece una 5ª forma de
conocimiento denominada conocimiento especializado, que incluye multitud de
juegos, actividades que van desde el nivel novato hasta el de maestro.
El siguiente tema trata de
niños en marcos educativos formales e informales. Los niños participan en el
arte como creador y como preceptor aunque en la primera infancia manifiestan
formas de conocimiento contemplativo, hasta más tarde no son capaces de leer
las imágenes y de crearlas con significado. El dibujo se puede dar tanto en el
marco de la escuela como fuera de ella, y puede llegar a convertirse en un
oficio.
La educación artística más
formal empezó en las escuelas de Occidente donde enseñaban a dibujar de un modo
realista utilizando modelos bidimensionales. Numerosos autores e
investigaciones desarrollados en el currículo sostuvieron que la educación artística
ejercía efectos positivos sobre áreas del aprendizaje.
A mediados de la década de
los 80, se creó un experimento educativo llamado arts PROPEL, que trabaja con
estudiantes de enseñanza media en áreas de música, de escritura de ficción y de
artes visuales. Este proyecto tuvo como meta inicial la creación de nuevas
formas para evaluar las inteligencias artísticas. Para el autor sería apropiado
evaluar al alumno en el contexto, mediante la ejecución de algún proyecto de
ámbito. De esta manera la evaluación sirve como actividad de aprendizaje.